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martes, 17 de abril de 2012

Inventario

Tengo tiempo suficiente para escribir hasta que se acabe la batería de la computadora, pero no suficientes cosas para escribir en tanto tiempo. Tengo una coneja, dos jerbos, dos peces beta, cada uno en su respectiva copa, en el lavabo del baño de arriba. Mañana por la mañana tal vez ocupen su lugar en la repisa de las tortugas. Tengo una cama con su mosquitero, mi colección de velas y una que otra caja curiosa, cada una con sus respectivas cosas curiosas en el interior. Tengo cuatro cajones de cartón y una caja llenos de materiales de dibujo, de pintura y un restirador, cuatro juegos de escuadras completos y dos incompletos. Una lámpara de estudio, luz eléctrica y una computadora con illustrator, photoshop y algunos otros programas de diseño que uno uso y/o desconozco. Una cámara reflex 35mm y más cuadernos de los que uso para escribir. Tengo más recuerdos desagradables de los que me gustaría contar, dos casi-muertes y varias despedidas amargas. Tengo en los ojos un brillo especial que muchos han tratado de describirme y yo aún no alcanzo a comprender. Tengo una soberbia del tamaño del mundo, más paciencia de la que soy capaz de tolerar y menos gula de la que me gustaría tener. Un librero lleno de libros, un tercio literatura, un tercio artes y otro tercio espiritualidad. Menos amigos de los que se cuentan con una mano, no suficientes conocidos y pocas ganas de conocer gente. Ocho dedos que uso para escribir en teclado y dos que no se creen suficientemente fuertes. Tengo más tiempo del que necesito para vivir y menos del que me gustaría tener. Ganas de conocer el mundo y tomarle fotos, tanas como de quedarme hasta tarde cada mañana acurrucada en mi cama. Tengo un techo sobre mi cabeza, más ropa de la que necesito y más comida de la que puedo comer. Tengo un novio maravilloso, una madre incomparable y un hermano que me ama.


¿Qué más podría pedir?

miércoles, 21 de marzo de 2012

El pasado que me acecha desde el cajón

Hay quien dice que todo miedo se reduce una vez que se le ve de cerca. Es difícil para mi creer esto verdad cuando tantas veces han sido ya las que he lo intentado, las que he visto este miedo particular, desde adentro, desde las entrañas; y cada vez ha sido más vil su tracto digestivo.

Esta tarde, en un vano intento de ordenar el librero blanco, abrí un cajón de esos que uno no abre si no tiene ganas de encontrarse con el pasado, y fue así como me encontré a mi misma tirando mi pasado a la basura. Déjame decirte que no fue tan malo, darme cuenta de que al final una buena parte de ese pasado era ya de por sí casi pura basura. En su mayoría trabajos de la preparatoria, la guía de la UNAM de aquella vez que intenté estudiar artes visuales, un par apuntes de cuando estuve de oyente en la ENAP y cositas que robé de mis compañeros del CETI's cuando me dio por creerme cleptómana. Llegué a la conclusión de que mi miedo al fracaso y ser la vergüenza de la familia, es infinitamente menor que mi miedo a la escuela. La verdad es que no puedo negar que admitirlo publicamente me cuesta trabajo, pero me reconforta saber que nadie que me conoce lee mi blog, y los que sí lo hacen, ya lo sabían. La última vez que traté de hacerme creer a mi misma que soy capaz de terminar (o al menos comenzar) una carrera, fue cuando a mi madre le dio por pensar que tal vez me gustaría ser fotógrafa. Ella no estaba equivocada, al final yo sí. Fueron esas cosas de la Activa de fotografía las que usé para rellenar el espacio vacío que quedó cuando tiré la prepa y la ENAP a la basura, aplazando la fecha, que sé que un día llegará, de tirar también ese pasado tan lejos como me sea posible.


Favor de comentar con gentileza.

lunes, 25 de julio de 2011

Meme para una mañana de lunes (o Entrada número 100)

meme robado de nomás uno era de muerte... ya se me va haciendo costumbre :$


Primer paso:
-Deletrea tu nombre con canciones:
Somiatrutires - Albert Plá
O' Children - Nick Cave & The bad seeds
Far far - Yael Naim
Immune - Tinfed
Angels on the moon - Thriving Ivory


Segundo paso:
- Nombre: Sofia Jacques
- Fecha de nacimiento: 17 de Julio, año desconocido
-Apodo: No tengo uno, pero hay quien me dice Irinkah
- Color de ojos: Café oscuro, como color ébano
- Color de cabello: Castaño oscuro
- Signo del zodiaco: Tortuga en el maya, Cáncer en el occidental... me gustan más las tortugas


Tercer paso:
- Los zapatos que llevabas hoy: Son las 11am... no traigo zapatos todavía
- Tu miedo: Todavía no tengo idea
- Tu pizza perfecta: Una de quesos que probé en Oaxaca hace tiempo
- Qué objetivo deseas alcanzar?: A largo plazo, una familia feliz, a corto, ser una fotógrafa con todas sus letras



Cuarto paso:
- Tu mejor característica física: Mi novio dice que mis ojos, a mi me gusta mi cabello
- Tu hora de acostarse?: Depende, últimamente por ahí de la 1, 2 am, lo normal es a la media noche
- La mayor perdida de memoria?: Ninguna que yo recuerde



Quinto paso:
- Pepsi o Coca Cola?: Normalmente prefiero no tomar refresco
- McDonald's o de Burger King: Llámenme hippie...
- Adidas o Nike?: Ya han de ser unos 5 años que llevo usando panam
- Lipton Ice Tea o Nestea: No me gustan los tés artificiales, en eso de la comida estoy chapada a la antigua; me gusta hervir hierbitas
- Chocolate o Vainilla: Chocolate!! siempre chocolate!!
- Capuchino o café: Ahm, considerando que Capuccino es una forma de preparar café... diría que los dos me gustan, aunque el café me altera, demasiado



Sexto paso:
¿Tu ...
- Maldices: Sólo cuando estoy muy enojada, cosa que casi nunca pasa
- Cantas: Siempre que puedo, y que nadie me escuche
- Tomas una ducha diaria: Cuando hace mucho calor, hasta dos en un día, cuando hace mucho frío, un día sí uno no. Lo normal es que me sienta incómoda si no me baño
- Crees que has estado enamorado: Más de una vez, sí
- Quieres ir a la universidad: Nunca me ha gustado la escuela, pero nací con una necesidad antinatural de  aprender
- Quieres casarte?: Sólo una vez en la vida, sí
- Sales junto con tus padres?: Con mi madre, de vez en cuando



Séptimo paso:
En el pasado mes...
- Ido al centro comercial: Síiiii!!! al cine a ver Harry Potter :D
- Comerse una caja entera de Oreos: Ahm... no entiendo la pregunta...
- Comido Sushi: En 2x1 de SushiRoll -babeo-
- Estar en el escenario: No no no no no no -pánico escénico-
- Patinar: No, pero ya me dieron ganas
- Hecho en casa "cookies": No, pero ya me dieron ganas
- Nadaste desnudo: Será lo primero que haga en mi casa con alberca :D, pero en este mes, no
- Robo de cualquier cosa: No, no que yo sepa



Octavo paso:
Alguna vez ...
- Jugaste un juego que requiere la eliminación de la ropa: Noup
- Has sido golpeado: Noup
- Robado en tiendas: Noup



Noveno paso:
- A qué edad esperas casarte: La edad no es lo importante
- Número de niños: Tres, dos niñas y un niño o dos niños y una niña... pero nunca tres niños o tres niñas, me volvería loca :S. Una de las niñas se tiene que llamar Isabel
- Describir la boda de sus sueños: En un bosque, lejos de todo, con poca familia y amigos, algo así como una ceremonia celta, yo descalza y con un vestido como el de Fleur en la penúltima de Harry Potter, hecho por un modista profesional a mi medida, claro
- ¿Qué país/ciudad te gustaría visitar más?: Canadá, Nueva York, Londres, París... no necesariamente en ese orden



Décimo paso:
En el sexo opuesto...
- Mejor color de ojos?: No es el color, es la mirada, el color no importa siempre y cuando esté enamorada
- Mejor color de cabello?: Negro
- El cabello corto o cabello largo?: Largo, siempre largo
- Altura: Poquito más alto que yo, aunque es trampa si mido metro y medio...



Onceavo paso:
- Número de personas en las que puedo confiar mi vida: Mi madre, mi novio y mi hermano, nadie más.
- Número de discos que tengo: Han de ser como 5 back ups de todos los datos de mi lap, incluida la música
- Número de tatuajes: Considero muy seriamente tatuarme una flor de cerezo, pero eso ya lleva años en planes...
- Número de perforaciones: No, ninguna. De niña me hicieron para aretes, pero soy alérgica y por no usarlos se cerraron



Cuestionario personal:
- ¿Con quién estabas ayer?: Con mi nopio en la mañana, con mi madre en la noche
- ¿Qué te despertó esta mañana?: Yo solita
- ¿Dondé estás?: En mi cuarto, cantando como loca :D
- ¿Esperas que mañana sea un gran día?: No tiene pintas dé, pero sé que al menos será un buen día
- ¿Te gusta alguien?: No me gusta, estoy enamorada

lunes, 4 de abril de 2011

Sombras y razones


Fui una niña con déficit de atención en una época en la que esas cosas no existían. Uno podía ser tonto, loco o inteligente, no había más. Yo siempre fui tratada como retrasada mental. Fueron muchas las veces que mi mismo padre se esforzó por demostrar que yo no podría jamás ser inteligente. Y menos siendo mujer. No como mi hermano, no, nadie como mi hermano. Era él el que siempre tenía algo interesante qué decir, el que siempre sabía un truco nuevo, el que a los ocho años veía programas de ciencia y jugaba ajedrez. Y yo, yo era la bonita, la tontita, la niña tierna e ingenua; La hermana de Gabriel. Aún ahora en mi familia los roles no son tan diferentes. Cuando un tío me preguntó qué estudiaba, y yo le dije que artes visuales, obtuve un "¿Y eso con qué se come? ¿De qué piensas vivir?". Mira a Gabriel que pronto será geólogo, varios años antes de que tu siquiera entres en una escuela de verdad. Tal vez por eso me costó tanto trabajo aprender a creer en mi. Aún hoy cuando miro atrás me sorprende. Me sorprendo.

Aún tengo la costumbre de atribuir a otros mis logros, de dejar que los demás piensen que nada de lo que he hecho, lo he hecho por mi cuenta. Y a decir verdad muchas de las cosas que me festejaron cuando estudié artes no fueron completamente obras mías. Me tardé tal vez demasiado en entender que ese no era mi lugar, en darme cuenta de que tampoco ahí pertenecía. Por eso se siente tan bien cuando tomo una fotografía y alguien me dice "se ve bien, me gusta". Me hace sentir que encontré algo en lo que de ninguna manera jamás seré de nuevo la sombra de nadie. Por eso tengo que ser la mejor... cueste lo que cueste. 

sábado, 5 de marzo de 2011

Y si las fotos hablaran...

Las noches en que llueve y hace mucho calor; las primeras lluvias de la primavera. Las burbujas, cuando flotan, duran más de lo esperado y sin avisar, se rompen. Las nubes, los atardeceres rosas, y ese momento preciso en que el cielo es del mismo azul que mi azul favorito. Las gardenias, por su olor y su forma, y los tulipanes, por sus colores caprichosos y las formas curiosas de las puntas de sus pétalos. Las fotos viejas, y los tesoros antiguos de gente que no conocí. El olor del café, una buena taza de buen café, no cualquier café. Los músicos callejeros, cuando matizan con sus sonidos exóticos las calles de mi ciudad, Y las noches en que llueve y hace frío, y las tardes en que llueve y hay sol, y las mañanas que amanecen nubladas, con olor a lluvia. Y el olor de la lluvia. Y los colores de la lluvia. Los bosques, con todas su criaturas extrañas, sus colores, sus olores y sus sonidos. Y los cactus, y las plantas que huelen y las que no, las que tienen flores y las que no. ¿Porqué será que las quiero más a ellas que a los seres humanos?... y los perros en la calle que sonríen como si nada malo fuera nunca a pasar. Y los costales de granos que se dejan ser toqueteados, y la sensación que causa hacerlo. Y es que si las fotos transmitieran tacto...

Las calles de mi ciudad, cuando las espío sin que lo noten desde la ventana del autobús. Ir a toda velocidad en un coche descapotable, cantando y sabiendo que nadie más escucha. Y los rostros de los niños que aún no conocen sus propios nombres, cuando me miran hacerles caras mientras sus madres miran a otro lado. Y la comida, ese atún en hierbas extrañas de aquél lugar de Coyoacán. Y el sonido de los grillos en las noches en que llueve. Y las noches en que llueve y hace calor, dejar la ventana abierta y dormir arrullada por los grillos. Ay, y es que si las fotos tuvieran sonido...




No hace falta adivinarlo...
hoy llovió.

martes, 1 de marzo de 2011

Callar

Después de tanto escribir y borrar en el msn he adquirido práctica; Un par de veces me llegó a pasar que daba enter en lugar de delete. Eso me trajo más de un problema, y una que otra situación divertida. Un novio, de hecho, que todavía recuerdo. Pero sí, más problemas que diversiones. Me pregunto qué sería de mi vida si no tuviera ese filtro entre la lengua y los dientes, qué pasaría si dijera todo lo que pasa por mi mente. Llegué a la conclusión de que no quería saber, al final dije lo que dije porque quise y callé lo que creí apropiado callar, y nadie ni nada ha influido nunca en esa desición. Mis comentarios pueden ser hirientes para muchos, pero sólo cuando no es mi intención. Nunca he sido capaz de herir a alguien a propósito, ni cuando he querido ni cuando he debido; Simplemente no se me dá. Me gusta pensar que vale la pena callar, después de todo es lo que he venido haciendo todos estos años. He callado tal vez demasiadas cosas, más de las que me hubiera gustado. He borrado también cosas que no debí borrar, y hoy alguien me hizo preguntarme si, escribir y luego borrar es sinónimo de callar. No lo sé, honestamente no lo quiero saber.

Mi vida gira en torno a marcas, huellas del tiempo, siempre ha sido así, desde que comencé a tener esa obsesión con la trascendencia. Llegué a pensar que lo único bueno, lo único valioso, era aquello que era permanente. Y pensé en tatuarme varias veces, una libélula, a veces todavía lo pienso. La cosa es que a veces me da miedo, la misma trascendencia que me obsesiona, hay cosas que me hacen preguntarme si todo aquello que es creado es digno de guardarse, aún cuando en el momento se siente bien, se siente correcto conservar ciertas cosas, ciertas marcas. A pesar de lo que algunos piensan, la verdad es que sí tengo tatuajes en mi cuerpo, tatuajes de esos que no se presumen sino que se guardan, se ocultan, dan vergüenza. Y sí, cuando los hice, pensé que estaban bien, pensé que era lo correcto, que siempre serían parte de lo que yo soy, que siempre sería lo que fui. Y estaba equivocada, demasiado equivocada. No me di cuenta de que hay marcas que no se dejan en la piel sino en el alma. Son las marcas del alma, y no las de la piel, las que me muero por borrar. Pero hay cosas que no pueden borrarse, no son como escritos, como fotos, sino tatuajes permanentes. Pero, ¿cómo saber? Qué debe conservarse y qué no, qué debe ser permanente y qué no. La verdad es que no lo sé. No creo que exista forma de saberlo. Por ahora me conformo con creer que nada debe ser permanente, hasta que el pasar de los años lo haga evidente. Pero hay cosas que no deben ser recordadas. Existen cicatrices que duelen más que la herida misma.

lunes, 31 de enero de 2011

The way it used to be

Nunca me han gustado las estatuas nuevas que pone el gobierno en cada esquina de la ciudad. Cada una es de peor gusto que la anterior, y sin embargo la gente pasa junto a ellas admirándolas, porque de eso se trata el "arte". Como yo lo veo no se trata de arte sino de destrozar el paisaje, como si lo hicieran a conciencia. Tal vez lo hacen a conciencia. Me encantan los políticos que se quejan de los grafittis, pero extendieron sin problemas un permiso para poner un burguer king en un edificio histórico del centro de Coyoacán, un edificio que por cierto me agradaba bastante. Me encanta ver las fotografías de antes de que yo naciera, a veces pienso que me me encantaría poder viajar en el tiempo, pasar aunque sea sólo un día en el pasado, cuando la fotografía era fotografía y no cualquier escuincle con celular podía decir que era fotógrafo. Mi madre me contó una vez que cuando ella era niña podía dejar la puerta de su casa abierta con toda confianza, nadie se metería a usmear, y ni se diga a robar. Eran tiempos diferentes, eso es seguro, pero no me atrevería a decir que mejores. Y sin embargo siento un poco de nostalgia cuando me paso por Coyoacán, y recuerdo los puestos de artesanías antes de que todo se volviera chino y plástico, cuando había un bar en el que vendían cerveza a menores de edad en pleno centro de Coyoacán, y podía ir ahí sin tener todavía credencial de elector. No, no me atrevería a decir que eran tiempos mejores, sólo diferentes... aunque tal vez demasiado diferentes. Tal vez si hubiera conocido este mundo hoy y no cuando lo conocí, no habría ninguna diferencia. Las estatuas siempre hubieran estado ahí y yo me habría quejado si las hubieran quitado. El burguer king siempre habría existido y yo me hubiera quejado si eso hubiera cambiado. Si el mercado de artesanías siempre hubiera sido el mercado de artesanías y eso hubiera estado bien para mi. Tal vez sólo nos queda aceptar que las cosas cambian, y que si no cambiamos con ellas estamos perdidos.
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Me pregunto si alguien hace 200 años ya había pensado en lo que escribo ahora, y si habrá llegado a la misma conclusión. Me pregunto si hace 200 años alguien se preguntó si alguien 200 años antes se preguntó si...

lunes, 13 de diciembre de 2010

The way back home


No siempre quise ser fotógrafa. Supongo que desde muy pequeña tuve cierto talento para las imágenes, al menos es lo que dice mi madre. Creo que lo primero que quise ser, fue veterinaria, bióloga, vivir rodeada de animales, más que de seres humanos. Claro que en esa época no lo decía así, era una niña. Supongo que no está de más decir que nunca encontré grata la compañía de los de mi especie. No me preguntes por qué. Creo que fue en primero de secundaria, que fui con mi madre por mis útiles escolares; Estaba muy emocionada con mis cosas para dibujar nuevas, y me puse a diseñar la casa que querría para mi cuando fuera grande. La imaginé blanca y grande, un poco minimalista. Claro que entonces no tenía ni la más remota idea de qué era el minimalismo. En la oficina, mi madre le dijo a una mujer que trabajaba con ella, que estaba segura de que yo de grande sería diseñadora o algo parecido. Pero eso era tonto, yo quería ser veterinaria, yo iba a ser veterinaria. No mucho después alguien me prestó un disco de los Enanitos Verdes, alguien cuyo nombre recuerdo claramente, tanto como su historia, una de esas historias que uno desearía no recordar. Enanitos Verdes... siempre me pareció un nombre curioso para un grupo de música. La canción se llamaba "Eterna Soledad". Fue unos años más tarde que aprendí a fumar con esa canción... esa fue mi primera canción para no dormir, y fue también por ella que quise aprender a tocar la guitarra. Me imaginaba a mi misma tocando frente a un auditorio grande, lleno de gente desconocida que admiraba lo que hacía, y no como cuando los niños se burlaban de mi en la secundaria. Sería la forma perfecta de mostrarle al mundo que no era la niña idiota que todos veían en mi. No sé explicar por qué, pero siempre sentí que no era yo este cuerpo. No, yo era algo más, algo más grande y mejor. Y tal vez hacer música sería la forma de mostrarle al mundo lo que era, no una niña, no alguien de quién abusar o a quién molestar. Nadie se reiría de mi cuando fuera famosa. Puede ser porque me rendí demasiado pronto, o puede ser que en realidad ese nunca fue mi sueño. Siendo honesta, aún extraño ese ambiente, el de la música. Nunca vi ese mundo tan de cerca como en esa época hubiera querido, pero tuve la oportunidad de perderme en él. Y aunque a veces me pregunto si debí, si sería más feliz ahí, la verdad es que no me arrepiento de lo que decidí. Aún cuando hoy todavía no estoy muy segura de lo que quiero ser. Me hace sentir un poco perdida, como si mi identidad dependiera de mi carrera, el no estar estudiando en una universidad.  Sé que antes dije que era mi cámara lo que me define, pero antes de eso, no en un blog, dije que era mi restirador, y todos los lápices, pinceles y pinturas sobre él. Y tal vez los dos lo son, pero últimamente me he dado cuenta de que muchos piensan que no, que no se puede ser las dos cosas. Yo sé que los que dicen eso no conocen mi mundo, y tal vez es sólo que a veces me gustaría poder platicar con alguien que lo entendiera. Hoy pasó algo que me hizo sentir un poco más sola de lo normal, que me hizo darme cuenta de que he cambiado incluso más, mucho más de lo que yo pensé. Ya no me siento acompañada ni siquiera estando con mi propia familia, y yo no sé si eso sea bueno o malo, pero estoy muy segura de que no me gusta. Es como si ya no viviera en la casa en la que vivo, como si ya no fuera nada de lo que ellos creen que soy. Me tratan como igual y ellos para mi son como marcianos. Yo era como ellos, y ya no sé cómo decirles, no sé si debo decirles. Es curioso que sean tan pocas las cosas que no cambian con el pasar de los años; Todavía me paso horas pensando en cómo sería la casa de mis sueños. Todavía mi cámara es una extensión de mi cuerpo, todavía pienso en imágenes, en colores, en formas. Necesito volar y no sé a dónde. Necesito volar y no sé cómo.
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Encontré a alguien que estuvo conmigo tres años en la secundaria. Ella no supo quién era yo. ¿Tanto he cambiado? 
Where is home now? Where do I go? 

sábado, 30 de octubre de 2010

The frame

No conozco muchos fotógrafos. A decir verdad ninguno de los pocos que he conocido ha sido alguien... para recordar, por decirlo de alguna manera. Uno, yo tenía 19 años y el ya le tiraba a los 40's, y aún así no tuvo reparo alguno en invitarme sutilmente a su cama. Creo que estaba ebrio, no estoy segura. Otro, resultó ser un poco más violento de lo que aparentaba, un perfecto animal. Uno un poco más reciente, que no hablaba con nadie que no tuviera un coche que costara más de 200,000 pesos... de este último obviamente no supe mucho. Pero hay uno en particular, que de hecho nunca conocí en persona, me dijo algo que aún hoy recuerdo cada vez que tomo una fotografía; "Siento que con una cámara en frente, me pierdo un poco de lo que está pasando frente a mis ojos". Y a veces me cuestiono si aquello es posible. Es decir, no pasó mucho tiempo de que conocí la fotografía, su verdadero significado, a que llegué a la conclusión de que todo cabe en un encuadre. De hecho, mi campo visual está siempre siendo recorrido por cuatro líneas, dos horizontales y dos verticales, y si esas cuatro líneas de pronto encuentran una buena imagen, detienen mi cerebro y todo lo que puedo pensar es "Cómo tomaría esa fotografía?". Cuando tengo suerte y hay una cámara cerca, la tomo. Cuando no, es como si en ese momento el mundo fuera a desaparecer. No sé, como una figura de hielo bajo el sol. No es que padezca de paranoia y realmente piense que el mundo va a desintegrarse. No confío en mi memoria, no volveré a vivir ese momento, no volveré a ver esa imagen; Este mundo se desintegrará en cuanto me de la vuelta. Y luego  vuelvo a pensar en aquél fotógrafo que me dice que vivir tras la cámara es perderse de la vida ¿Será?

En este momento, mi jerbo Teal'c está royendo su primer tubo de cartón, y no tengo mi cámara Jatzimi cerca... y es así como yo me pierdo de la vida. Se me pierde la vida. Se me olvida la vida.

martes, 12 de octubre de 2010

Only if I care



A veces, cuando la gente me preguta por msn "Cómo estás?", no me dan ganas de contestarles. Y no es que quiera ser grosera, la mayoría de las veces sólo respondo "Bien" por dar el avión. Y cuando me preguntan "Qué ha sido de tu vida?" lo más común es que diga "Nada interesante". Por lo general cuando eso pasa no me queda claro si es verdad que en mi vida no ha pasado nada interesante o si es en realidad que no quiero contarles qué ha sido de mi vida. Y no es que no quiera, porque no quiera decirles, porque me caigan mal o no los considere importantes. Es que la mayoría de las veces hacen esas preguntas más por compromiso que por que realmente les importe mi vida. Me doy cuenta por la forma en que me hablan, porque sé cómo habla/actúa alguien a quien le importa mi vida, aún por msn, me doy cuenta. Yo nunca pregunto "Cómo estás?" si no me importa la persona, muchos no se dan cuenta, pero el simple hecho de tener un lugar en mi msn significa que tienen un lugar importante en mi vida, que no es que tenga pocos contactos porque sea antisocial, sino porque aplico la regla de la economía: Si no me importa, si no lo quiero, si no me es útil, si no lo voy a usar, mejor me deshago de él/ella/eso para siempre. Aplica para objetos y para personas por igual, sé que suena mal pero es verdad. Tal vez es por eso que no me sorprende que esté tan sola. No es que me haga falta tener 584 amigos de facebook, ni 293 numeros de celular de gente que ni siquiera recuerdo o 948 contactos de msn con los que ni siquiera hablo. Como yo lo veo, hay gente que hace eso y está aún más sola que yo. Y no, no digo que me sienta completamente sola, como ha sido antes. Tengo un novio casi-perfecto (que si fuera perfecto ya no sería perfecto) y un buen y único amigo que, tal vez no conoce toda mi vida, tal vez no le cuento todo ni me cuenta todo, pero me reconforta sólo verlo conectarse y hablar de idioteces por las noches. No, no estoy completamente sola. Lo que no sé, es por qué aún así a veces me da por querer hablar con gente de mi pasado que enterré hace mucho mucho tiempo, que para hoy ya debieran estar completamente olvidados, gente que tal vez en el momento ni siquiera importó tanto como para volver a buscarlos. No sé ni siquiera por qué me molesta escribir para nadie, si tal vez yo así lo quise. Aunque tampoco veo por qué a alguien, cualquiera, podría importarle lo que escribo. Tal vez por eso no me sorprende no tener comentarios mas que cuando yo le pido a alguien que lea mi blog. Es ese tipo de cosas que si las explicas, que si las pides, pierden su sentido. Como cierto día que quise bajarme del taxi con mi novio sólo para tomar una foto, un atardecer con las nubes más perfectas del año. Él no quiso bajarse del taxi porque según él, los domingos ese tipo de fotos panorámicas quedan mejor por que el cielo no está tan contaminado. Hasta la fecha no he podido hacerle comprender que la foto, no tenía nada que ver con la foto. Y es que a veces se me olvida que la gente no entiende las cosas raras que yo hago. Raras como escribir un blog que sé que nadie leerá, sólo por el gusto (o disgusto) de hacerlo. Creo que podría hacer la cuenta de a cuántos les he dado el link de mi blog. Una de las reglas del blog, es que ese link es sagrado. No cualquiera lo obtiene, los pocos que lo obtienen no tienen el derecho de dárselo a nadie más, a nadie (o casi nadie) se lo doy más de una vez. Una vez que alguien lo obtiene, jamás le vuelvo a pedir que lo lea, si lo lee bien, si no también. Supongo que muchos no entenderían por qué o cómo es que un blog puede ser tan importante como lo es para mi, y nunca antes lo había explicado, jamás pensé que algún día lo haría, y no lo volveré a hacer nunca jamás. Son pocos seres humanos los que me importan en esta vida, y no sé por qué extraña razón, el que alguien lea mi blog me hace sentir que soy importante para esa persona. Sé que es estúpido, sé que no es normal. Es sólo que a veces me es extraño sentirme tan sola en un mundo tan lleno de gente. De gente rara que no entiende las cosas raras que yo hago. Raras como tener formas tan extrañas como esta de decirte que me importas.