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lunes, 2 de julio de 2012

Caminando hacia atràs



Releyendo cosas que escribi hace ya mucho tiempo, me doy cuenta de lo poco que comienza a faltar ya para el otoño. Mi amado otoño, las hojas de los arboles amarillas, en el suelo de mi ciudad, esperando a ser pisadas, el sol, todo el dia con sueño y su luz, esa luz que tiñe todo de amarillos rojos y naranjas, que quema pero no calienta y el frio que me entumece los dedos cuando me siento a escribir. Me hace falta en estos tiempos en que me da por creerme planta.

sábado, 30 de junio de 2012

The rabbit in the cage.



Me fastidia hacerme a la idea de vivir en la jaula, sin embargo siento que se me acaban las opciones. Me fastidia mirar hacia atrás sólo para darme cuenta de que los años han pasado y sigo siendo la misma niña del cabello rosa. He estado aquí antes y eso también me fastidia. Tanto como escribir una y otra vez las mismas cosas, las mismas frustraciones, las mismas ausencias, los mismos enojos, las mismas ideas, una y otra vez y otra vez y otra vez. Me fastidia hacerme a la idea de que el cristal no se romperá, de que seguiré nadando en la misma pecera, dando vueltas una y otra vez, como la gente normal. Dicen que crecer significa, entre otras cosas, renunciar a los sueños de adolescente, comienzo a pensar que tal vez no sería tan mala idea. Comienzo a pensar que es hora de que le de la espalda al cristal y regrese a nadar en mi pecera, como la gente normal.


There seems not to be more than this. Nothing more than this.

lunes, 18 de junio de 2012

Más cajas de cartón



No creo haber tenido más de doce años la última vez que recuerdo haber estado sola. Realmente sola. Siempre he encontrado compañía, ya sea en un pseudoamigo, un novio de dos semanas, un humano de esos con los que se habla como se habla con una pared. ¿Cómo es entonces que siempre me he sentido tan sola?

A veces me siento como adolescente cliché diciendo que nadie me entiende. Creí incluso cuando me dijeron que pasaría, que crecería, que todo cambiaría. Pensé que las cosas cambiarían a mi alrededor, tardé demasiado en darme cuenta de que no funciona así; Soy yo la que debería cambiar. Nada cambiará si no cambio yo primero. Le sigo temiendo al hombre del traje gris. Sigo siendo la niña del pelo rosa, me miro en el espejo y no alcanzo a comprender lo que veo. No soy yo. Yo no soy esa que me mira como tratando de hacerme creer que soy alguien que no soy. Yo no soy la que va a la universidad para complacer a su madre, la que se esfuerza por hacer una carrera. No soy como el hombre del traje gris, no puedo serlo. No quiero serlo. Y sin embargo aquì sigo, caminando como quien camina a la horca, resignàndome a pensar que un dìa de estos sere una arquitecta justo como cualquier otra, e irè a una oficina como cualquier otra y me vestirè de gris justo como cualquier otro.

Y tengo miedo. Miedo como el que alguna vez dije que nunca màs tendrìa. Miedo de pasarme los semàforos en rojo como si fuera un adolescente cualquiera. Miedo de ser hoy eso que nunca fui aunque sea demasiado tarde. Miedo de sentirme diferente a los demàs aùn sabiendo que lo soy. Miedo a sentirme sola sabiendo que, en teoría, no lo estoy, nunca lo estuve.

Estos días lluviosos me recuerdan otros días lluviosos. Días raros en los que me dio por pensar que la lluvia estaba ahí para recordarme algo, recordarme cosas que hoy he olvidado. El cielo vuelve a invitarme a llover con él, a mojarme, a olvidarme del frío y correr con la lluvia aún sabiendo que podría enfermarme. Mi hogar comienza a ser de nuevo cajas de cartón y yo comienzo a sentir que en mi alma pasa lo mismo. Dejo de nuevo un cuarto vacío que nunca fue mi cuarto sino el de alguien más, alguien que no soy yo. Cuando uno vive nómada se acostumbra a vivir con su vida empacada y eso comienza a hartarme, cansarme de veras. Hubo un tiempo en que fue divertido, en que imaginaba que la siguiente casa sería diferente, que cambiandome de casa de pronto las cosas serían mejores. Nunca pasó. Nunca pasó y comienzo a hacerme a la idea de que no pasará. Comienzo a hacerme a la idea de que si quiero burlar los semáforos, deberé encontrar la forma de hacerlo sola. Sola como nunca he estado.

viernes, 18 de mayo de 2012

Blame it...







If you find a way out, oh would you just let me know how?
Would you just let me know how?

lunes, 7 de mayo de 2012

Como quien camina resignado a la horca.




Tell me where I'm, supposed to begin.
An unhappy life, workin',
Some kind of dead end job.

jueves, 3 de mayo de 2012

y contando...



Si me preguntas si tengo sueño, te diré que sí. Te diré que sí y que me aferro, que como gato saco las garras, las clavo en la alfombra mientras algo me toma por detrás y me arrastra. Y le pido al tiempo, por favor detente, por favor detente. Por favor que se detenga.Pero el tiempo es como el hombre del traje gris; Yo sólo hago mi trabajo. Yo solamente hago mi trabajo.

Mañana voy a la escuela y probablemente no vuelva a desvelarme por gusto.
Poco menos de 19 horas para sentirme "el hombre del traje gris"

Same old fears



Las calles de la ciudad de México con su parche-bache-parche-parche-bache. Y esos semáforos que después de medianoche parpadean en amarillo-apagado-amarillo-apagado. Apagado. Y ese olorcito tan particular de las noches al sur de mi ciudad que me hace recordar aquellas noches oscuras en que me desvelaba con alcohol, tabaco y J. Sabina, yo solita en mi habitación, con la ventana abierta y el canto de los grillos. Algún compañero de mis noches sin dormir, que me iguale en intelecto,  que tenga la capacidad de retarme. Cómo ha pasado el tiempo, qué poco y qué lejos se vé. No puedo evitar la nostalgia, no solamente por las noches sino por las épocas. Entonces todo era tan sencillo: No hay más de lo que ves. Me pregunto si a un maestro se le permite tener miedo. Me pregunto cómo se supone que debo comportarme si ni siquiera sé qué o quién soy exactamente. En teoría, debería ser fácil. Diseñadora, fotógrafa, pintora, Master-Reiki, Deeksha giver, cabalista. Mujer, joven, estudiante del sur del Distrito Federal. Qué fácil era todo. Qué extraño cuando alguien llega y de la nada te dice que no eres nada de lo que creías ser, y no sólo eso, sino que le crees, y te quedas con la misma cara de WTF que al principio. Tal vez una peor. Qué curioso que después de tantos años de buscar la muerte, viene a resultar que le temo, más ahora que sé cómo se ve de cerca. Me jactaba de no conocer mis miedos, al grado de pensar que tal vez no tenía ninguno. Veía a los humanos por encima del hombro y por ello estaba orgullosa. Fumaba pensando que moriría joven, tomaba porque esta realidad se me antojaba mal encuadrada. Buscaba realidades nuevas porque esta me parece aburrida. Muy cuadrada, lenta, dura, ilógica. Y moría de a poquitos pensando que eso era la vida. Qué equivocada estaba. Cómo extraño aquellos días.

No, no diré que no soy feliz. No maldeciré tampoco a la píldora roja ni me lamentaré de mi situación. Me gusta, no estaría mejor en otro lado, sé haber tomado las decisiones correctas. Pero eso no resuelve nada, y sigo caminando por inercia, por esa vocesita en mi oido izquierdo que me recuerda que el camino está, y siempre ha estado, bajo mis pies. A veces me pregunto si es que el camino anda en círculos, pues recuerdo haber estado aquí antes. Exactamente en este punto en el que no sé dónde estoy. Haciendo memoria, tal vez nunca lo he sabido. Pero aún así me siento y respiro hondo, todo a mi alrededor parece indicar que estoy a salvo. Estoy a salvo, lo sé. Luego entonces, ¿A qué le temo? ¿Es que a caso siempre hay algo qué temer? No hay nada que me haga falta, nada que me sobre, nada que me dañe y aún así, temo. Temo morir sin estar cien porciento segura de que todos a quienes amo saben que los amo. Temo morir siendo una estrella joven que aún no ha alcanzado brillar. Temo morir, no por morir en sí, si no que temo morir sin antes haber vivido. Es por eso que pesa tanto la arena del reloj que cae sobre mis hombros. No soy tan joven como quisiera y no hay quien parezca entenderlo. Entender que no he hecho la mitad de las cosas que los niños de mi edad hicieron en su tiempo, que no tengo historias qué contar de cuando era joven, que me siento atrapada en un semáforo en rojo que no parece tener ganas de ponerse en verde. Yo sé, y sé bien, que no hay nada qué temer. Y luego entonces, ¿A qué le temo?. A convertirme en el hombre del traje gris. A volverme una esclava más del tiempo, vivir para trabajar y morir trabajando. A ver mis granitos de arena pasar frente al reloj de la oficina. A morir sin antes haber vivido, a no poder vivir porque tengo que levantarme temprano al otro día, por que no puedo faltar un día a la escuela. Pero ahí voy de nuevo como el hombre que camina a la horca resignado, a atarme de nuevo al tiempo para poder añadir una etiquetita más a la lista, un papel que avale que soy digna de pertenecer a la sociedad, que tengo valor como persona.

Diseñadora, fotógrafa, pintora, Master-Reiki, Deeksha giver, cabalista, Lic. Arquitecta.

jueves, 22 de marzo de 2012

El hombre del traje gris



A veces me da por pensar que tal vez, y sólo tal vez, debería dejar de soñar y buscarme un trabajo decente como la gente normal. Vestirme de gris tres veces por semana, hacer ejercicio los sábados de ocho a diez y nunca irme a dormir después de las once. Como la gente normal. La simple idea me aterra, y tal vez por eso me alegra saber que, sin escuela, no me contratan en una oficina. Hoy amanecí con un humor autodestructivo y la sensación ya conocida de que nadie me escuchará.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Mirando por la ventana



Había olvidado lo que es esperar en la ventana, esperar a verte llegar. Había olvidado cómo se sentía estar enamorada. Y es extraño, extraño como besar por primera vez, ponerme nerviosa cuando te veo, emocionarme de oir tu voz. Es extraño y debo aclarar que no me gusta. Pero aqui sigo, mirando por mi ventana, pensando que cada coche que pasa podría ser tu chevy blanco, que cada humano que camina por debajo podrías ser tú. No me gusta sentirme como una niña, porque nunca antes me había sentido así. Y cada cinco minutos invade mi mente el pensamiento de que debería estar haciendo algo más, de que estoy perdiendo el tiempo y tengo cosas que hacer; pero mi cuerpo no responde. Y miro la pantalla de mi lap a momentos y a momentos me asomo a buscarte. Y el corazón se me escapa por la boca cuando pasa un chevy blanco, y luego duele un poco cuando me doy cuenta de que no eres tú. Y luego persigo con la mirada dos mariposas blancas que se persiguen una a la otra y te sigo esperando. Y luego pasa otro chevy, tardo demasiado en darme cuenta de que ni siquiera es blanco.

Dijiste que vendrías pero no dijiste a qué hora. No te dejaré volver a hacer eso.

viernes, 21 de octubre de 2011

Como muñeca rota



A veces el mundo se me escapa, y a mi me da por dejar de respirar. Se me olvida, como se me olvida el mundo. A veces se me olvida que el mundo no se detiene en mi ausencia. Días como este en que me siento perdida comienzan a volverse habituales, y yo no lo quiero así. Alguien me dijo que uno, como ser humano, debe aprender a volar sobre los barrancos en lugar de aventarse a ellos, con o sin paracaídas. Ha de ser que no soy muy buen humano, puesto que no he nacido con alas. Conozco un par que sí, y te diré que no los envidio (o tal vez sí?). Lo que no le dije, pero sí pensé, es que el problema no es cómo caes, sino que mientras más profundo caigas, más difícil será volver a salir.

En esta noche, algo gélida y silenciosa, algo hay que me hace pensar que no debería tener por qué sentirme sola, y sin embargo lo hago. Eso me hizo recordar cierto blog en que algún día hace muchos años leí que cierta persona que alguna vez quise, tenía frío y se sentía solo. Recuerdo poco del escrito, pero jamás podría olvidar esa canción. Hace unos días quise escribir su nombre y me di cuenta de que casi lo había olvidado, y eso me puso a pensar que tal vez sí es posible olvidar algo a propósito, borrar algo de tu mente cuando ya no te es necesario, dejar ir todas aquellas cosas que nos hicieron sufrir y llorar, olvidar al mundo cuando el mundo duele demasiado. Y me estaba preguntando qué tan correcto sería... después de todo, ¿Para qué se haría alguien un tatuaje que luego podría quererse quitar? ¿Para qué alguien querría vivir en un mundo que duele?



Hay decisiones que afectan vidas enteras, como tatuajes, pero en el alma. 
Son esas las decisiones que me gustaría que alguien más tomara por mi.

miércoles, 19 de octubre de 2011

El día que te vas

Nobody said it was easy... no one ever said it would be so hard...



"no creo poder ir al rato, ya hice planes para todo el día", me dice el msn, en tu ventana, y yo de pronto me siento hundirme en un remolino negro de confusión. Siempre estuviste ahí cuando te necesité, siempre. Siempre. Ni una vez me fallaste, ni siquiera cuando no te lo pedí. Me entendiste mal ayer cuando te dije que te quería porque contigo todo es fácil. Era más simple que eso, contigo era feliz, nada me complicaba la vida porque estabas a mi lado. Y te dije que es confuso cuando me preguntaste si te extraño. Era más simple que eso, siempre te he extrañado. Siempre he sabido que tienes tus secretos, que me mentías de vez en cuando, que me decías cosas que no me pensabas decir, y luego te arrepentías. Yo sé que nunca te conocí tanto como tú pensabas que debía ser, tú más que nadie debería saber que a mi no se me da eso de conocer a la gente. Sí te extraño, y me haces falta, te necesito. Yo sé que fui yo quien lo echó a perder todo, sabes bien que a ti también te da por echarte la culpa. Nunca te lo dije, siempre lo supiste, o eso quise creer yo. Siempre supe que no estaba bien, esperar que estuvieras conmigo siempre que te necesitara, siempre supe que no era sano, depender de ti de esa manera. Siempre supe que el día que te fueras me sentiría caer, por eso, porque siempre te tuve de soporte. Y hoy me dices que tienes planes y todo lo que yo sé hacer es sentarme a llorar.

Siempre supe que no te dejabas ser tú cuando estabas conmigo, siempre supe que pensabas que no entendía de lo que estabas hablando, que pensabas que era demasiado chica para entenderlo. Siempre supe que me ocultabas las cosas, que todo lo que te pasaba te lo tragabas tú solito. Nunca te dije que esa fue una de las razones por que dejé de decirte las cosas, que dejaste de saber todo lo que yo estaba pensando. Fueron pocas las veces en que realmente sentí saber qué era lo que estabas pensando, lo que te estaba pasando. Siempre supe que callabas por miedo a que te fuera a juzgar. Si me conocieras un poco más sabrías que yo no juzgo a la gente que quiero. Si me conocieras un poco más sabrías que nunca te juzgué.

No podría contar las veces que he caído, las veces que he llorado, las veces que me he rendido. De la misma forma no puedo contar todas las veces que estuviste ahí sin que te lo pidiera, cuando nadie más estuvo, cuando a nadie más le importó. Y hoy, por primera vez en cinco años, te necesito, y tú no estás. No debería sorprenderme. Siempre supe que un día pasaría.

domingo, 16 de octubre de 2011

Algo...

No la encontré en mp3...



Hay algo en este día que no me deja de hacer sentir que hice algo mal, que algo está terriblemente mal, algo de lo que depende mi vida. Pero por más que pienso, por más que le doy vueltas, no puedo, no consigo averiguar qué es. El dolor en mi pecho se va poco a poco volviendo físico, comienza a preocuparme realmente estar enferma. Ya no sé qué es lo que necesito, qué es lo que extraño. Hice lo que hice porque así lo creí correcto, no me arrepiento y planeo seguir hasta el final. Pero hay algo en este día que no deja de gritarme que cometí un error terrible, y no sé, no puedo, no sé cómo saber qué es.

viernes, 14 de octubre de 2011

Yellow cold sunny day



Y contra todo pronóstico, amanece soleado. Aún huele a otoño y hace frío, todo se ve amarillo. Me encanta, lo adoro. En el jardín frente a mi casa vuelan las libélulas, una que otra mariposa amarilla. Todo se ve diferente. Me siento diferente, como que hoy, poco me importa todo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Raindrops



Había olvidado estas mañanas frías de otoño. Me despierto en la mañana, miro por la ventana y todo se ve como con luz de cielo nublado. Gris. Hace frío y amenaza con llover por la tarde. Y yo, me siento frente a mi computadora y miro por la ventana; me hace falta un cigarro. Me da por pensar que tal vez mañana amanecerá soleado, la verdad es que lo dudo mucho. En un par de días hará tanto frío que mis dedos comenzarán a entumecerse cuando me siente a escribir, creo que hasta cierto punto así lo quiero, lo extraño. Necesito un sweter nuevo, tal vez una chamarra. Necesito un coche, dinero, un departamento y una laptop nueva. Necesito una amiga, un amigo,  alguien que entienda las tonterías que hago y que digo. Necesito volver a tomar clases de guitarra, necesito volver a pintar. Quiero aprender a caminar con mis propios pies, por no decir tropezar. Y tengo miedo, y tengo frío, y tú no estás aquí. Y no vendrás, hasta mañana, yo lo sé.




Tengo cada insensatez, y me puedo equivocar,
pero no me equivoqué contigo...

lunes, 25 de julio de 2011

Meme para una mañana de lunes (o Entrada número 100)

meme robado de nomás uno era de muerte... ya se me va haciendo costumbre :$


Primer paso:
-Deletrea tu nombre con canciones:
Somiatrutires - Albert Plá
O' Children - Nick Cave & The bad seeds
Far far - Yael Naim
Immune - Tinfed
Angels on the moon - Thriving Ivory


Segundo paso:
- Nombre: Sofia Jacques
- Fecha de nacimiento: 17 de Julio, año desconocido
-Apodo: No tengo uno, pero hay quien me dice Irinkah
- Color de ojos: Café oscuro, como color ébano
- Color de cabello: Castaño oscuro
- Signo del zodiaco: Tortuga en el maya, Cáncer en el occidental... me gustan más las tortugas


Tercer paso:
- Los zapatos que llevabas hoy: Son las 11am... no traigo zapatos todavía
- Tu miedo: Todavía no tengo idea
- Tu pizza perfecta: Una de quesos que probé en Oaxaca hace tiempo
- Qué objetivo deseas alcanzar?: A largo plazo, una familia feliz, a corto, ser una fotógrafa con todas sus letras



Cuarto paso:
- Tu mejor característica física: Mi novio dice que mis ojos, a mi me gusta mi cabello
- Tu hora de acostarse?: Depende, últimamente por ahí de la 1, 2 am, lo normal es a la media noche
- La mayor perdida de memoria?: Ninguna que yo recuerde



Quinto paso:
- Pepsi o Coca Cola?: Normalmente prefiero no tomar refresco
- McDonald's o de Burger King: Llámenme hippie...
- Adidas o Nike?: Ya han de ser unos 5 años que llevo usando panam
- Lipton Ice Tea o Nestea: No me gustan los tés artificiales, en eso de la comida estoy chapada a la antigua; me gusta hervir hierbitas
- Chocolate o Vainilla: Chocolate!! siempre chocolate!!
- Capuchino o café: Ahm, considerando que Capuccino es una forma de preparar café... diría que los dos me gustan, aunque el café me altera, demasiado



Sexto paso:
¿Tu ...
- Maldices: Sólo cuando estoy muy enojada, cosa que casi nunca pasa
- Cantas: Siempre que puedo, y que nadie me escuche
- Tomas una ducha diaria: Cuando hace mucho calor, hasta dos en un día, cuando hace mucho frío, un día sí uno no. Lo normal es que me sienta incómoda si no me baño
- Crees que has estado enamorado: Más de una vez, sí
- Quieres ir a la universidad: Nunca me ha gustado la escuela, pero nací con una necesidad antinatural de  aprender
- Quieres casarte?: Sólo una vez en la vida, sí
- Sales junto con tus padres?: Con mi madre, de vez en cuando



Séptimo paso:
En el pasado mes...
- Ido al centro comercial: Síiiii!!! al cine a ver Harry Potter :D
- Comerse una caja entera de Oreos: Ahm... no entiendo la pregunta...
- Comido Sushi: En 2x1 de SushiRoll -babeo-
- Estar en el escenario: No no no no no no -pánico escénico-
- Patinar: No, pero ya me dieron ganas
- Hecho en casa "cookies": No, pero ya me dieron ganas
- Nadaste desnudo: Será lo primero que haga en mi casa con alberca :D, pero en este mes, no
- Robo de cualquier cosa: No, no que yo sepa



Octavo paso:
Alguna vez ...
- Jugaste un juego que requiere la eliminación de la ropa: Noup
- Has sido golpeado: Noup
- Robado en tiendas: Noup



Noveno paso:
- A qué edad esperas casarte: La edad no es lo importante
- Número de niños: Tres, dos niñas y un niño o dos niños y una niña... pero nunca tres niños o tres niñas, me volvería loca :S. Una de las niñas se tiene que llamar Isabel
- Describir la boda de sus sueños: En un bosque, lejos de todo, con poca familia y amigos, algo así como una ceremonia celta, yo descalza y con un vestido como el de Fleur en la penúltima de Harry Potter, hecho por un modista profesional a mi medida, claro
- ¿Qué país/ciudad te gustaría visitar más?: Canadá, Nueva York, Londres, París... no necesariamente en ese orden



Décimo paso:
En el sexo opuesto...
- Mejor color de ojos?: No es el color, es la mirada, el color no importa siempre y cuando esté enamorada
- Mejor color de cabello?: Negro
- El cabello corto o cabello largo?: Largo, siempre largo
- Altura: Poquito más alto que yo, aunque es trampa si mido metro y medio...



Onceavo paso:
- Número de personas en las que puedo confiar mi vida: Mi madre, mi novio y mi hermano, nadie más.
- Número de discos que tengo: Han de ser como 5 back ups de todos los datos de mi lap, incluida la música
- Número de tatuajes: Considero muy seriamente tatuarme una flor de cerezo, pero eso ya lleva años en planes...
- Número de perforaciones: No, ninguna. De niña me hicieron para aretes, pero soy alérgica y por no usarlos se cerraron



Cuestionario personal:
- ¿Con quién estabas ayer?: Con mi nopio en la mañana, con mi madre en la noche
- ¿Qué te despertó esta mañana?: Yo solita
- ¿Dondé estás?: En mi cuarto, cantando como loca :D
- ¿Esperas que mañana sea un gran día?: No tiene pintas dé, pero sé que al menos será un buen día
- ¿Te gusta alguien?: No me gusta, estoy enamorada

Yo sé que aún soy joven



¿Cuántas veces en la vida se puede ser joven?. No me mal entiendas, aún sigo siendo joven, aún me siento joven. Es sólo que a veces me da por ponerme a pensar, a navegar por el mar de la memoria. Y hoy me dio la impresión de que, gota a gota, ese mar se va volviendo océano. Me estoy sintiendo vieja. No lo soy. A veces es una canción la que me hace volver, lo que me hace recordar, como ya lo he dicho antes. No me había dado cuenta de cuánto tiempo llevaba sin recordarlo, hasta que escuché, casi por accidente, aquella canción de nuevo. Esa misma que escuchaba para sentirlo cerca el tiempo que estuve sin él, y lo quise. ¿Cuántas veces uno puede enamorarse como adolescente?, como de ese primer amor platónico que todos sufrimos pero pocos decimos. ¿Cuántas veces en la vida se puede ser joven?, y llorar una y otra vez por un hombre que no vale la pena. No me malinterpretes, yo sé que soy aún joven. Es sólo que a veces me confundo y me da por pensar que la vida se me acaba, y cuando miro atrás me doy cuenta de todo aquello que ha quedado en el pasado y no volverá, de todas aquellas gotas que van haciendo de mi mar un océano, de todas las marcas, cicatrices, fotos viejas, amores caducados, colillas de cigarro, manchas de pintura, óxido de joyas amadas, objetos del baúl y demás mementos de vidas pasadas, de mi vida pasada. Mi mar se vuelve océano y yo frente a mi computadora. Me encontré una cana el otro día, y no me pareció divertido.

¿Cuántas veces en la vida se puede ser joven?, para poder presumirle al mundo una piel perfecta, sin arrugas marcas ni cicatrices; esa inocencia que sólo un niño puede tener.



Yo sé que aún soy joven.

jueves, 7 de julio de 2011

Una taza de chocolate me hace pensar que...



Siempre me ha parecido curiosa la forma en que se desarrollan las cosas, las formas en que uno evoluciona, las formas en que cambia la vida. Si he de ser honesta, hace un par de años, cuando me preguntaron qué quería hacer de mi vida, jamás me hubiera imaginado que sería la mitad de lo feliz que hoy soy. No te podría decir si me arrepiento, si me gusta o no, si hubiera querido otra cosa. Estoy segura de que si las cosas hubieran sido diferentes y la realidad hubiera sido otra, no tendría idea de que esta "realidad alterna" fuera siquiera posible y no lo extrañaría, no lo sentiría perdido porque en realidad, nunca fue una opción. No podría expicarte porqué es que siento que esta vida que hoy vivo, no estaba destinada a ser. Que en algún momento de mi pasado, tomé a la derecha cuando en el libro decía que debía tomar a la izquierda, ¿Me explico? No sabría cómo explicarte qué es eso que me hace pensar que hay algo, un registro de posibles futuros, un libro de direcciones pre-programadas, un plan para cada uno de nosotros y que, esto, que estoy viviendo, no era parte del plan. No era parte de mi plan.


Y te diré que no se me ocurre una forma en que las cosas podrían haber sido mejores...

lunes, 6 de junio de 2011

De tormentas y soledades



Desde mi ventana se ve la luna, y en lugar de fumarme un cigarro, me como una manzana. No diré que un cigarro no fue mi primera opción. Apagué las luces por costumbre y comencé a escribir por inercia. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí por gusto, con calma, sin miedo. Tenía mucho tiempo que no me sentía como yo, como lo que soy ahora. Tenía mucho tiempo sin ver la luna. Y ella, se ríe de mi con cariño. Se ríe conmigo. Por la ventana abierta entra una brisa fría, con unos cuantos moscos y el canto de los grillos. Afuera la noche se mece tranquila sin pensar que, aquí adentro, alguien piensa en ella. Alguien se mece con ella, se acurruca en ella. Aquí adentro todo parece volver a la normalidad, y nadie parece darse cuenta. A veces se me olvida que, las tormentas internas, suelen quedarse adentro, nacer, vivir y morir adentro. Y tal vez así es como debe ser. Tal vez al final siempre estuve y estaré sola, así que se me ocurre pensar que la única forma que tengo de ser feliz, es encontrar grata mi propia compañía. "¿Y eso cómo se hace?", suena una voz en mi cabeza. Y eso... cómo se hace?

viernes, 3 de junio de 2011

Wish you were here



How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

sábado, 28 de mayo de 2011

Sober

Me gusta cuando una canción dice más de lo que yo quiero decir... me ahorra buscar dentro de mi la creatividad; Alguien más lo hizo ya por mi.